Saudi Aramco está considerando sacar a bolsa sus filiales de downstream

Arabia Saudí está considerando vender acciones de las empresas de refinación que comparte petroleras extrajeras, pero no ofrecería participación en proyectos de exploración y producción que está llevando a cabo la estatal Saudi Aramco, según aseguraron fuentes cercanas a las operaciones a Reuters.

Algunos directores de Saudi Aramco han sido informados de que la compañía está buscando compradores para las acciones de “subsidarias de downstream que comparte con terceros” tanto en Arabia Saudí como en el extranjero.

Una de las opciones que se barajan es crear un holding en que se agruparían las aciones de Aramco en las filiales de downstream. Las acciones de la empresa matriz no se ofrecerían, aseguraron las fuentes. “El holding podría ser salir a bolsa, no Aramco en sí”, agregó la misma fuente que no quiso ser  identificada.

La semana pasada, en una entrevista en The Economist, el príncipe Mohammed bil Salman pareció indicar que Arabia Saudí se estaba planteando sacar a bolsa Saudi Aramco, lo que ha llevado al mercado a especular con la intención de que Arabia Saudí de vender acciones de la petrolera estatal, en una operación que implicaría su privatización parcial para conseguir liquidez en un momento en el que los precios del petróleo están en mínimos de más de 12 años. De hecho, el país ha reajustado su estrategia ante las perspectivas de un 2016 de precios bajos del petróleo, realizando recortes en su presupuesto.

El viernes Saudi Aramco emitió un comunicado en el que indicaba que estaba considerando varias opciones, incluyendo la cotización en bolsa “de un porcentaje adecuado de las acciones de la compañía y/o la inclusión de un paquete de sus subsidiarias de downstream”.

Aramco tiene unas reservas de crudo estimadas en cerca de 265.000 millones de barriles, más del 15 por ciento de los stocks de petróleo a nivel mundial, por lo que podría convertirse n la primera empresa petrolera del mundo valorada en más de un billón de dólares si saliera a bolsa, según estimaron los analistas.

Sin embargo, fuentes cercanas a Aramco aseguraron que la venta de una participación de la empresa no se está considerando.

“El Gobierno nunca renunciará a la joya de la corona”, indicó un banquero en Riad.

Por el contrario, las autoridades están intentando acelerar los planes para vender las acciones de las filiales de refino y petroquímica de Aramco, que por sí solas están valoradas en miles de millones de dólares.

Existe ya un precedente en este tipo de operaciones: PetroRabigh, una empresa de refinación y petroquímica en la que Aramco y la japonesa Sumitomo Chemical poseen un 37,5 por ciento. Esta empresa salió a la Bolsa de Riad en 2008.

Por ahora, no está claro qué empresas podrían estar en el nuevo holding que se pondría a la venta, pero las posibilidades son amplias. Aramco y sus filiales poseen o tienen participación en empresas que conjuntamente suman una capacidad de refinación de 5 millones de barriles al día.

Entre las opciones se encuentran una refinería conjunta con Royal Dutch Shell en Jubail, conocida como Sasref; una empresa con Exxon Mobil en Yanbu, conocida como Samref; y su refinería YASREF, que es una empresa conjunta con China Petrochemical Corp (Sinopec). Desde YASREF ya ha dicho que se está estudiando salir a cotizar parte de sus acciones en el mercado de valores saudí.  En el extranjero, Saudi Aramco tiene, entre otras, S-Oil en Corea; una refinería en Fujian, China, propiedad conjunta con Exxon y Sinopec; y Motiva en Estados Unidos, que es una empresa conjunta con Shell.

El príncipe Mohammed indicó a The Economist que esperaba una decisión sobre la privatización de Aramco “en los próximos meses”, pero una venta real de las acciones llevaría más tiempo, ya que implicaría la reestructuración y reorganización de Aramco.

La venta de las acciones de joint-ventures podría presentar problemas si los socios extranjeros no están de acuerdo en la operación, pero según una fuente, las empresas con las que la estatal saudí está asociada aún no han sido consultados sobre estas posibilidades, son “como un hombre sordo en una boda”, indicó una fuente.

A un precio justo, los inversores extranjeros podrían estar interesados en hacerse con una parte de las operaciones de refinación de Arabia Saudí, que han ido creciendo a pesar de los precios del petróleo han estado en caída libre durante los últimos 18 meses.

Sin embargo en estas operaciones pueden entrar en juego las sensibilidades políticas saudíes, que podrían influir en cualquier venta, como ya ha pasado en otras ocasiones. Tradicionalmente, las acciones de las empresas estatales se han vendido a precios reducidos y exclusivamente a inversores saudíes como una forma de compartir la riqueza petrolera del país.

Por ello, los inversores prevén que cualquier salida a bolsa tendría que ocurrir en el parqué saudí, y aunque el mercado dio entrada a la inversión extranjera el año pasado, la participación en un oferta pública inicial podría limitarse a los inversores locales, mientras que los extranjeros tendrían que hacerse con las acciones en el mercado secundario.
Post by: Jorge Neri Bonilla

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: